La página de Lorenzo Strukelj

Introspección

 

 

En este cuerpo animado,

Alma encarnada y pasión

De rojo:

Onomatopeya vital

De otros que le antecedieron,

Sólo veo carne nula

Que se pudre con el tiempo,

Que arrastra todo mi ser

Por el fango del olvido.

 

Se borrarán horas largas

Con el tiempo que no existe,

Que es un "ahora" eterno, inmóvil,

Como el Ser.

Un puñado de nervios y sangre

Que acumula experiencias,

Que alimenta angustias,

O finge dichas y lame hiel:

Hiel amarga de existencia,

De duras inexperiencias,

De inmadurez progresiva

De un siempre inmutable y cruel.

 

Con un tendal de vivencias

Putrefactas e inmorales

Ante los ojos mortales

De otra carne como yo.

Un cúmulo de fracciones

De amor y libertinaje,

De invencible ignorancia,

De negro hedor e impotencia,

De veleidad de poder.

 

Son los ojos de la carne

Que sólo son temporales

Y quieren ser radicales

En necias afirmaciones

Al auscultar las tinieblas

Pardas e indescifrables

Que mienten a la razón:

¡Factores de destrucción!

 

Más, la existencia del hombre

Es una tendencia al Ser,

Es un negar el olvido:

"Ser hombre es tender a Dios".

 

Esperanza azul abierta

A este rojo actual finito,

Limitado, impropio, impuro,

Efervescencia de soles,

Potencia de las potencias,

Micrométrica por hoy;

Aplastada por las guerras,

Pisoteada por los hombres,

Limitada por si misma:

Negación de libertad

Reina del libertinaje,

Descalza, tullida, manca,

Circunscripta, perseguida,

Apoteosis de pasión.

Pero hay una fuerza oculta:

"llegar a ser": LIBERACION.

 

Septiembre 1972

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: