Los juguetes ancestrales
Me empapé de tus perfumes interiores
Apurando mi copa en tus entrañas;
Dijiste: “una pendiente asignatura...”
Resulta tentador, pero te engañas.
Izamos las banderas de la sangre
Bulliente, corriendo en nuestras venas;
Imagino cada fibra de tu cuerpo
Atrapando mi derroche a manos llenas.
Recién hoy, el destino nos permite
Oradar el campo extenso de lo ignoto,
Jugar con los juguetes ancestrales,
Abrirnos a los goces celestiales,
Seguir, porfiados, el albur de un sueño roto.