Hola!
Aquí estoy con mi hija Alexandra. La llamamos Alexa.
Es todo lo que tengo. Es mi amor, mi orgullo, mi compañía, el objeto de mis pensamientos, la meta de mi ternura.
Después de esta laaaarga enfermedad en que perdí todo, vuelvo a las fuentes, a la esencia, para corroborar qué es lo que en realidad tengo y no puedo perder aunque pierda todo.
Lo único que me queda después de que perdí todo. El amor incondicional, infinito.
Gracias a la vida, gracias a Dios, por este regalo.
¿Quién no tiene una hija payasa? - O un hijo payaso.
Yo sin duda la tengo.
Todavía le gusta disfrazarse o bien vestirse con ropa de la madre o mía.
Ayer salí un rato de casa, y al regresar me esperaba vestida con un traje mío... Por supuesto, enseguida siguió la sesión de fotos (en cuanto a la calidad de las fotos
, aclaro que fueron hechas con el teléfono celular, así que estamos perdonados
):
Por supuesto, la venganza no se hizo esperar, y entonces ella también me disparó dos fotos. La primera -afeitándome- fué por sorpresa y a traición; la segunda reconozco que la sacó con mi anuencia... Para que los amigos me vean cómo estoy ahora, después de algunos años. Algo más viejito, pero todavía hacemos fuerza, je.. je.. (hay que hacerse un poco de propaganda; sobre todo, si uno no tiene abuela).