DEBES CREER

Debes creer cuando te digo que te amo

Si cierras los ojos verás que soy sincero.

Deja que te hablen sólo tu intuición,

Tus órganos internos, tu sabio corazón

Y tu sexto sentido, que sabe ser certero.

 

Debes creer, porque he probado que te quiero

La historia que nos une lo asevera:

he guardado de tu alma con esmero

y elevado al éxtasis tu cuerpo...

al éstasis mayor en esta tierra!

 

Tu cuerpo es el mapa que mejor conozco

y tu alma el misterio más cuidado.

Te consagré mi vida: mi trabajo y mi ocio,

mi pasión intensa, mi paz y mi gozo...

No podré jamás, amarte demasiado!

En el atelier

Ojalá pudiera lograr

con ese corte transversal de tu rostro

un asunto de altísima intelectualidad,

para inquietar a los pensadores…

 

Ojalá pudiera lograr

Con ese corte cenital de tu frente

Un asunto de estética suprema,

Para inquietar a los artistas…

 

Ojalá pudiera lograr

Con ese corte horizontal de tu cráneo

Un asunto de honda sensibilidad,

Para inquietar a los poetas…

 

Ojalá pudiera lograr

Con ese corte sangrante de tu corazón,

Un asunto de extrema indiscreción,

Para inquietar mi alma...

 

Ojalá pudiera

amarte, ganarte, perderte...

y mantener la calma!

DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA (1)

 

El viaje a la Argentina, después de 8 años (¡parece mentira!) me trajo satisfacciones que es prácticamente imposible de describir: el reencuentro con mi madre y mis hermanos/as, mis sobrinos y sobrinas; todo ese baño de amor familiar, de indecible y profundo gozo.

Luego, el reencuentro con viejos amigos, que son también como hermanos; en Buenos Aires, Pujato (Santa Fé), Córdoba, Comodoro Rivadavia, Trelew, Puerto Madryn, y mi ahijada con su familia en Neuquén.

Regresé con el corazón y el alma henchidos.

Pero hubo una satisfacción adicional: revisando las innumerables cajas de cosas dejadas, me encontré con algunos de los escritos "de infancia y adolescencia", algo en poesía, algo en prosa.

Son escritos que se salvaron de mi constante, persistente y sistemática acción destructiva; significa que al menos en parte me convencieron, por lo que decidí dejarlos con vida (tal vez para pulirlos o re-escribirlos más adelante, lo que en algunos casos efectivamente hice).

Sin embargo ahora, a la distancia, veo que no están tan mal para ser cosas escritas principalmente entre los 15 y los 20 años. En general, dejan traslucir esa búsqueda de entonces de los ocultos por qués, del dolor y la alegría de crecer, de asomarme a la existencia, de la angustia existencial....

Y se ve también, precisamente, que leía en esa etapa mucho a los existencialistas; recuerdo que me apasionaban, Sartre, Camus... Sobre todo los "Carnets" de Camus, los leí y releí decenas de veces.

Por todo lo dicho, me decidí a publicar aquí esos escritos, sin correcciones ni agregados; tal cual los escupió mi pluma de entonces. Lo iré haciendo por partes, hoy va la primera. En algunos hasta figuran el lugar y la fecha (en tal caso, los consigno).

Yo los disfruté al releerlos, porque me descubrieron a un Lorenzo, Lalo de Pablo, que conocí alguna vez y que fué parte de mí...

 

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA

 

Un amor para nacer,

Una sombra para estar,

Un soplo para existir

Y una vela para ver.

 

Un cariño para amar,

Una verdad para creer

Y alguna mentira a veces

Para poder desconfiar.

 

Vino para beber

Y un pan para subsistir;

Una riña para odiar,

Un verso para cantar

Y una luz para morir:

Sólo esto necesitamos

Los hombres para vivir.

 

 

PARTIR ETERNO (Bs.As. 20.02.72)

 

Es una luz ya difusa

Que va desapareciendo,

Que se esfuma... y ya no está.

 

Latidos acelerados

Dejan horizontes viejos

Y le salen al encuentro

A vivencias ya cercanas;

Ya cercanas pero extrañas,

Misteriosas...

 

Miedo de las caras nuevas,

Temblor de esas manos frías,

Miedo de distintas cosas...

 

Añoranza del hasta-ahora,

De lo que fué nuestra vida,

Y ser parido otra vez

Como arrojado a los días,

Ya sin protección materna,

Sin dulces cantos de cuna,

Sin sonrisa de nodriza...

 

Solo bajo este sol,

Deambulando sendas nuevas,

Recordando calles viejas,

Respirando muy de prisa

Un aire extranjero y cruel.

 

Veleidades de fortuna

En la tierra a que llegamos.

Desconfianza hasta del viento,

De la lluvia, del calor...

Desconfianza de sí mismo:

Temor aplastante y gris.

 

Y corren las manecillas

De la máquina del tiempo,

Y asoma al fin un sol nuevo

Que al tiempo ya se hace viejo,

Y volverlo a abandonar

Cuando ya lo conocemos

Y vivirlo nos permite.

Y otra vez aquel partir,

Y el ciclo que se repite...

 

INTROSPECCIÓN (Bs.As. 18.02.72)

 

En este cuerpo animado,

Alma encarnada y pasión

De rojo,

Onomatopeya vital

De otros que le antecedieron,

Sólo veo carne nula

Que se pudre con el tiempo;

Que arrastra todo mi ser

Por el fango del olvido.

 

Se borrarán horas largas

Con el tiempo, que no existe,

Que un “ahora” eterno, inmóvil,

Como el Ser.

 

Un puñado de nervios y sangre

Que acumula experiencias,

Que alimenta angustias,

O finge dichas y lame hiel;

Hiel amarga de existencia,

De duras inexperiencias,

De inmadurez progresiva

En un siempre inmutable y cruel.

 

Con un tendal de vivencias

Putrefactas e inmorales

Ante los ojos mortales

De otra carne como yo,

Un cúmulo de fracciones

De amor y libertinaje,

De invencible ignorancia,

De negro hedor e impotencia,

De veleidad de poder.

 

Son los ojos de la carne

Que sólo son temporales

Y quieren ser radicales

En necias afirmaciones

Al auscultar las tinieblas

Pardas e indescifrables

Que mienten a la razón:

Factores de destrucción.

 

Mas la existencia del hombre

Es una tendencia al Ser,

Es un negar el olvido:

“ser hombre es tender a Dios”.

Esperanza azul abierta

A este rojo actual, finito,

Limitado, impropio, impuro:

Efervescencia de soles,

Potencia de las potencias,

Micrométrica por hoy,

Aplastada por las guerras,

Pisoteada por los hombres,

Limitada por sí misma:

Negación de libertad,

Reina del libertinaje,

Descalza, tullida, manca,

Circunscripta, perseguida,

Apoteosis de pasión.

Pero hay una fuerza oculta:

Llegar a ser. ¡Liberación!

 

DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA (2)

Y ya comienzan los amores...

Cargados de pasión y de luchas interiores; de desengaños y sorpresas, de esperas y esperanzas...

De dolor carnal.

 

MARCIA

 

1. Marcia

 

MARCIA  MARCIA  MARCIA  MARCIA  MARCIA

MARCIA MARCIA MARCIA MARCIA MARCIA

MARCIA  MARCIA  MARCIA  MARCIA

MARCIA MARCIA MARCIA MARCIA

MARCIA  MARCIA  MARCIA

MARCIA MARCIA MARCIA

MARCIA  MARCIA

MARCIA MARCIA

MARCIA

MARCIA

 

(Es el eco de lo eterno

Que me repite tu nombre...)

 

2. Marcia y yo

 

Es el fuego celeste vital

Y en mi planeta no hay noches,

Porque sus rayos no rozan,

Porque sus rayos abrazan.

 

Hipersensible a su influencia

Ya no soy yo aquel que vive:

Existo participando,

Ya no estoy en absoluto.

 

Y me miro y no me veo

Porque sólo soy vacío,

Porque solo soy la nada,

Porque paso como un río

Y ya no me pertenezco;

Mis fibras hoy agonizan,

Mientras yo muero ella vive...

Soy río... pero río seco.

 

Y al ser yo limitación

Y Marcia mar sin fronteras;

Y al contemplar yo mi nada,

Mi gris, repugnante nada,

Aspiro tna sólo a ser

El feto de sus entrañas.

 

3. El adiós de Marcia

 

Marcia se fue por esos senderos

Por los que van los aventureros;

Se marchó por esas huellas largas

Que se pierden y no vuelven más;

Que fueron huellas de lágrimas mías:

Hilos de infinito,

Sendas de un adiós.

 

Marcia era entonces el sol que en su ocaso

Se ocultaba raudo ante mi vista gris;

Era la luz de mis días de dicha

Que me dejaba indefenso en tinieblas:

Era aquel adiós eterno

Que ya no puede morir;

Era volver al invierno,

Era volver a sufrir.

 

4. Marcia hoy

 

Pero Marcia es aún melodía lejana

Y el otoño roza mi dermis de hoy.

¡Pero, Marcia, corre!... ¿o es que no me ves?

¡Vuelve por la senda, Marcia, que aquí estoy!

 

Tema de mis sueños,

Bálsamo sedante,

Que en mi vida bohemia

Es faro distante

Hacia donde apuntan

Mis rápidos pasos,

Hacia donde vuelan

Mis vanas ideas,

Hacia donde huye

Mi mirada inquieta.

 

....................................................................................

 

7. Yo sin Marcia

 

Silencio...

Nada oye,

No hay sonidos en la eterna noche.

No hay vida, no hay luz...

Silencio...

 

Sólo hay un montón de cuerpos,

Un átomo junto al otro,

Mas sin alma.

 

Hay sólo fibras mortales

Ya muertas,

Sin vida.

 

Hay flujo de sangre inútil,

Hay grito desesperado

Que ya ni un eco contesta

Con total indiferencia.

Y hay más desesperación:

Su silencio es su respuesta.

 

Hay voz ahogada en los montes,

Hay canto lúgubre amargo;

Casi nada ya hay al fin:

Hay lo que queda de mí.

 

8. Noche

 

Las luces ya se apagaron

Mis luces no existen ya:

Hace tiempo se anularon,

Hace tiempo que no están.

 

Hace frío y tengo sueño

Pero no puedo dormir,

Es algo como la nada,

Es sensación de morir.

 

Es estado prenatal,

Es vida vegetativa,

Es una noche eternal,

Es dolor de negativa.

 

9. Marcia, el regreso

 

Mas no era eterna la noche:

Se hizo luz en la mañana,

Salió el sol de la esperanza

Que abraza mi piel y mi boca:

Una luz que, cuando falta,

Deja todo sin aliento:

Se quiebran las piedras frías,

Mueren mis fibras vitales:

Es un caos de silencio.

 

Y ya estamos en la luz;

¡Cantemos un canto nuevo,

Olvidemos la distancia,

Vivamos la vida, Marcia!

DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA (4)

 

Y siguen los amores... algunos confesados, otros secretos, inconfesados...

 

ROSITA


Cálida atmósfera de humanidad

Hay en tu pieza:

Tibieza de carne virgen,

Mirada de fuego dulce,

Verano carnal

En tu piel y en mi piel.

 

Sonrisa ingenua como el agua,

Fresca como tu nombre,

Sincera como tu alma,

Verdadera como el viento.

 

Te quiero porque eres fiel

Sudario de mis fatigas,

Pedazo de mi existencia.

 

Te sueño y mi sueño es vida,

Te respiro y eres vital

Para mi subsistencia.

 

Eres autenticidad auténtica,

Eres como un trozo tibio

De pan casero

Hecho con mis propias manos:

Así te siento de mía,

Así te siento, querida,

Y así te quiero.

 

 

PARA VOS

 

Anduve pregonando mi destino:

Nihilismo total de mi existencia,

Ausencia de soles, inanidad de estar en el camino.

 

Murieron los instantes bajo el peso del cansancio.

Algún día - ¿existe el tiempo? – seré nada, como el tiempo es nunca;

Rezaré a nadie para pedirle todo:

Incongruencia fatal de mi destino trunco.

Así duraré en este camino inútilmente.

 

Pero me descubrí sustancial en tu mirada,

Ente que fundido en tí sería

Rebelión a mi destino inexistente,

Embriaguez de plenitud y vida palpitante,

Zambullida en la existencia total participada.

 

Corrí desesperado y el viento me frenaba,

Oí con angustia tu grito desgarrado,

Rodé por el camino, me llené de heridas que escupieron todos,

Traje conmigo sólo el ansia de que fueras mía

En cambio de que fuera tuyo en cuerpo y alma. Y un día

Sabrán los caminos que yo te amo. Sabrán que me amas y oirán nuestras risas.

 

 

PORQUE TE AMO

 

Porque te amo,

No puedo escribir sin tu sangre,

No puedo vivir sin tu vientre...

Porque son mi vida y mi esperanza

Tu sangre y tu vientre.

 

Tu cuerpo y tu alma,

Tu cuerpo animado

O tu alma encarnada,

O tú simplemente.

 

Quiero que tu sangre

Corra por mis venas.

Quiero tus labios en mi boca;

Quiero que seas yo

Y yo ser tú...

Quiero, en un apretón,

Fundir en uno a los dos.

 

Sólo entonces,

Hecho esto,

Hallaré paz.

 

Sólo entonces

No voy a necesitar,

Nunca más,

Nada más.

 

NOSTROS

 

Somos una sombra alegre en el espacio,

Una sola sombra, extraña y profunda.

Solamente una sombra, una sola los dos.

Amantes del amor. De nuestro amor.

No sentí nunca tal pasión, tal ternura,

Antes no amé jamás con pasión tan pura.

 

El volcán de la pasión nos aprisiona;

Luego se sucede la calma amorosa...

Ignorando el tiempo que pasa a nuestro lado,

Sabiendo solamente la ternura hermosa,

Abrazados, recorrerte con mi piel y mi boca,

Besar tus tiernos pechos que amamantarán nuestros hijos

El día en que florezca nuestro amor profundo

Trayendo una nueva vida a este mundo.

 

No sospeché jamás que yo amaría tanto

A alguien algún día en esta vida.

¡Uy! No imaginé lo que sería mi suerte,

Lo que sería desde hoy mi única bandera:

¡Amarte de este modo hasta la muerte!

 

 

 

DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA (5)

 

CANTO AL MUNDO (Poema de victoria) – Rada Tilly, 17.03.73

 

Cuando viví esa soledad

Que te encargaste de engrandecer

En los instantes ennegrecidos de mi tiempo,

Escupí ternura

Como si fuera pródigo en amores.

Tragar amargo y escupir dulce

Fue entonces mi consigne.

Pero no lo advertías.

Y, entre tanto, mi nada se agigantaba

A la par de la nada en que me hallaba,

La nada que me rodeaba,

Que me circunscribía,

Que determinaba mi paso por este llano

En que fué mi existencia.

 

Tú reías. Yo también reía.

Pero eran risas distintas.

Entonces creí que tu risa era plena

Y la mía vacía.

Y ahora ves que la mía persiste

Y la tuya ya no existe.

Y mientras tú te revuelcas en tu inexistencia

Yo colmé la copa de la mía.

Y parecemos iguales,

Como cuando tú reías,

Como cuando yo reía...

Pero no lo somos.

Mas nadie lo sabe,

Ni siquiera tú.

 

Así fué nuestro destino.

Yo, que me creía inútil dentro de tí

Hoy estoy satisfecho.

Y tú, que te creías todo,

Te golpeaste en tu nada.

Y hoy lo sufres.

Paciencia.

Así debió ser

Y fué como debía.

 

 

INESCENCIA

 

Quisieron condicionar mi libertad,

Tu libertad,

Nuestra libertad...

Y la anularon.

 

Y ya no fuimos libres,

Ya no respiramos el aire que queríamos

Ni miramos el amanecer con gusto

Ni el ocaso con calma.

 

Sus voces estaban sobre nuestra conciencia

Como latigazos de guardián enfurecido,

Y no nos dejaron vivir profundamente

Sino tan sólo durar inútilmente.

 

Nos zambulleron

En la inescencia más hueca,

Pusieron letras y números de identificación

Y nos cercaron con abismos infranqueables.

 

Nos convencieron

(tal vez nos lo impusieron)

De que no busquemos razones,

Que no inventemos razones para vivir,

Que no tratemos de justificar nuestro paso

Por la tierra que ellos gobernaban.

 

E inventaron la angustia

Y nos la ofrecieron como alimento.

Y nos alimentamos con angustia

Y fuimos angustia.

 

Y soñamos on un sol que nunca vimos,

Con un amor que jamás tuvimos,

Con un beso que nunca recibimos.

 

Fiel y ajeno

Es que te extraño

 

No es que yo te sea infiel,

Es sólo que mis apremios

Son de ahora y aquí,

Mientras que tu nombre suena

A mañana y por allí.

Mañana y allí... seré todo tuyo.

 

Hoy huelo otras carnes

Pero pienso en tí,

Me besa otra boca

Y el gusto es a tí,

Otra seda tibia entibia mi piel,

Mas yo pienso en tí;

Escucho otras promesas

Pero te oigo a tí.

 

Me zambullo en el mar inmenso

De una cavidad viscosa,

Cálida, tersa, no tuya,

Pero sólo pienso en tí.

 

Je suis autre

Cuando tú no estás,

Y no es que te sea infiel,

¡es que te extraño!

DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA (6)

TU ERES (mi canción de cuna y mi responso)

(Α --- Ω)

 

Tú eres mi voz,

Mi alma, mi idea,

Mi carne, mi vida,

Mi agua, mi tierra.

 

Mi sangre, mi sombra,

Mi piel y mi sol;

Mi todo y mi nada,

Mi ¡hola! y mi adiós.

 

Mi canción de cuna,

Mi lecho, mi libro,

Mi pan y mi fruta,

Mi amante y mi trigo.

 

Mi jardín, mi desierto,

Mi lápiz, mi espejo,

Mi papel y mi tinta,

Mi sueño, mi riesgo.

 

Mi Susy, mi niña,

Mi paz y mi guerra,

Mi amor, mi alegría,

Mis pies, mi cabeza.

 

Mi principio, mi fin

Y mi etapa intermedia.

Lo que sabes, y lo que nunca

Sabrás en esta tierra.

 

 

ME ACOMPAÑASTE EN UN TRECHO DEL CAMINO

 

De pronto desperté y en el silencio

Algo me decía: ¡ya no está!

Me pregunto ¿por qué, pasado el tiempo,

No se puede olvidar?

 

¿Qué sangre bebieron nuestras venas,

Tan común a los dos,

Que luego, al marcharnos a otra tierra,

Se nos hizo tan difícil el adiós?

 

¿Qué luz encendiste tú en mi vida,

Que no la puedo ya apagar, oh mi querida?

¿Y qué sombras me invaden en tu ausencia,

Que dejan en tinieblas mi existencia?

 

¿Qué tuvieron tu piel, como la mía,

Que siempre se buscaron ciegamente?

¿Qué tuvo tu sonrisa, tu alegría,

Que supo contagiar tanto la mía?

 

Y tu vientre, tan cálido y querido,

¿A dónde, por qué y cuándo se ha ido?

¿Qué tuvo tu tórrido aliento de amor?

¿Qué tuvo, que sin él no vivo yo?

 

Y, de pronto, las sombras me dijeron:

“Tu amada ya no está, ¡y no la busques!

Se fué por su camino...

Tú creíste que era el tuyo, pero no;

Andar tu misma senda no era su destino”.

 

Y así me encuentro hoy, vegetando recuerdos,

Ahogando tu recuerdo en este vino,

Recordando con amor aquel camino

Tan largo y tan corto que anduvimos los dos.

Con los ojos húmedos y la copa en la mano,

Brindo con tu ausencia y te digo... ¡adiós!

 

Enero de 1978

Los juguetes ancestrales

 

Me empapé de tus perfumes interiores

Apurando mi copa en tus entrañas;

Dijiste: “una pendiente asignatura...”

Resulta tentador, pero te engañas.

 

Izamos las banderas de la sangre

Bulliente, corriendo en nuestras venas;

Imagino cada fibra de tu cuerpo

Atrapando mi derroche a manos llenas.

 

Recién hoy, el destino nos permite

Oradar el campo extenso de lo ignoto,

Jugar con los juguetes ancestrales,

Abrirnos a los goces celestiales,

Seguir, porfiados, el albur de un sueño roto.