DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA (3)
Y ahora las dudas, los planteos sobre el yo y la sociedad.
La primera (Yo), vuelve a la duda existencial; la segunda, (La sociedad in situación), recuerdo que la escribí en pocos minutos, solamente para "joder" a mi hermano Pablo, que tenía mucho sueño y quería dormir, y entonces yo me colocaba al pié de su cama y le declamaba "la sociedad en situación" con toda la dramaticidad y el tono de voz requeridos, como para que no pudiera conciliar el sueño.
Las palabras tachadas (cagador y pajero) estaban en la primera versión; después las taché y las reemplacé por animal y viajero, pero en realidad no las borré sino que las taché, para que queden las dos. Ambas tienen sentido, y debe leerse alternadamente una u otra. :-))
Recuerdo que Pablo "puteaba" en la cama: ¡dejame dormir!!! mientras yo iba agregando estrofas y volviendo a leer todo desde el comienzo... lo torturé durante más de una hora (lo cual, cuando se tiene sueño, resulta una eternidad).
Me acuerdo como si fuera hoy. Era una noche de verano, y yo había estado leyendo "Donde la ciudad cambia de nombre" de (creo) Francisco Candel.
La cita bíblica final ("el que leyere entienda") la agregué después de algunos meses... (y sigo sin entender).
YO
Escribo y no sé si soy
Escribiente o escritor.
Hago versos y no sé
Si soy poeta o solamente
Simple versificador.
Estoy y no sé
Si vivo o duro.
Quiero y no sé si amo
O “me” amo.
No sé qué ni cómo soy.
Y cuando yo me muera,
No faltará alguien que diga:
- ¡qué bueno era!
Y un enemigo:
- ¡qué infeliz!
Y una amante:
- ¡qué amoroso!
Y algún súbdito:
- ¡qué cruel!
Y un superior:
- ¡qué obediente!
Y un pobre dirá:
- ¡qué rico!
Y un rico dirá:
- ¡qué pobre!
Y entonces seré pobre y rico,
Seré cruel, seré amoroso,
Seré infeliz, seré bueno,
Seré... seré... seré...
Y ni yo ni nadie nunca
Sabrá cómo ni qué fui,
Ni qué quise, ni qué tuve.
Sólo se sabrá... que estuve.
LA SOCIEDAD EN SITUACIÓN
Me zambullo en el inverosímil plagio,
Sustancia trascendente,
Existencia del cagador animal pensante:
Yuxtaposición de átomos,
Queriente... ¿ente?
Amante... ¿o ser?
Pajero viajero doliente en situación.
Zaranda psicodélica.
Querella en el revolucionado
Círculo de tu argolla:
Oprobio que sacia,
Que mata lo puro,
Con prurito dulce
En detrimento triste de tres prostitutas,
Putas
Putas
(Y la otra).
Escandalizado impúber
Ante el grave bolchevique,
Rasputín occidental,
Derrotado dictador,
Con la franja roja y roja
O quizá amarilla y roja
Pero sucia,
Hedionda,
Supraestimada y podrida.
¡Perifrástica, qué aroma!
Politismo radical,
Inmanente hipérbole,
Homogéneo grito
Del amor finito
Rito
Pito
Hito
Lito
Mito
Mito generacional
Inmortalizado,
Cuestionado,
Discutido,
Aceptado,
Rechazado,
Pero al fin inmerso
En la inútil labia
De tanto caminante (puede leerse transeúnte)
Parlante
Mas... ¿pensante?
Bálsamo sencillo,
Empírico, mutable,
Bálsamo de gloria
Notable... ¿tal vez inmutable?...
¡Falsificadores de la historia!
Hecha muerte,
Hecha memoria.
En el glúteo intrascendente,
Inmanente,
Del garante del gerente,
Quorum del senado patrio,
Hay un forúnculo rojo,
Cruel,
Sublime,
Soberano,
E, intrínsecamente,
Ubicado cabe el ano.
Me zambullo en el inverosímil
Final del gratuito plagio
Trascendente,
Radical,
Eterno...
Y luego de esto... el INFIERNO.
“El que leyere entienda” (Mt. 24, 16)