DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA (1)

 

El viaje a la Argentina, después de 8 años (¡parece mentira!) me trajo satisfacciones que es prácticamente imposible de describir: el reencuentro con mi madre y mis hermanos/as, mis sobrinos y sobrinas; todo ese baño de amor familiar, de indecible y profundo gozo.

Luego, el reencuentro con viejos amigos, que son también como hermanos; en Buenos Aires, Pujato (Santa Fé), Córdoba, Comodoro Rivadavia, Trelew, Puerto Madryn, y mi ahijada con su familia en Neuquén.

Regresé con el corazón y el alma henchidos.

Pero hubo una satisfacción adicional: revisando las innumerables cajas de cosas dejadas, me encontré con algunos de los escritos "de infancia y adolescencia", algo en poesía, algo en prosa.

Son escritos que se salvaron de mi constante, persistente y sistemática acción destructiva; significa que al menos en parte me convencieron, por lo que decidí dejarlos con vida (tal vez para pulirlos o re-escribirlos más adelante, lo que en algunos casos efectivamente hice).

Sin embargo ahora, a la distancia, veo que no están tan mal para ser cosas escritas principalmente entre los 15 y los 20 años. En general, dejan traslucir esa búsqueda de entonces de los ocultos por qués, del dolor y la alegría de crecer, de asomarme a la existencia, de la angustia existencial....

Y se ve también, precisamente, que leía en esa etapa mucho a los existencialistas; recuerdo que me apasionaban, Sartre, Camus... Sobre todo los "Carnets" de Camus, los leí y releí decenas de veces.

Por todo lo dicho, me decidí a publicar aquí esos escritos, sin correcciones ni agregados; tal cual los escupió mi pluma de entonces. Lo iré haciendo por partes, hoy va la primera. En algunos hasta figuran el lugar y la fecha (en tal caso, los consigno).

Yo los disfruté al releerlos, porque me descubrieron a un Lorenzo, Lalo de Pablo, que conocí alguna vez y que fué parte de mí...

 

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA

 

Un amor para nacer,

Una sombra para estar,

Un soplo para existir

Y una vela para ver.

 

Un cariño para amar,

Una verdad para creer

Y alguna mentira a veces

Para poder desconfiar.

 

Vino para beber

Y un pan para subsistir;

Una riña para odiar,

Un verso para cantar

Y una luz para morir:

Sólo esto necesitamos

Los hombres para vivir.

 

 

PARTIR ETERNO (Bs.As. 20.02.72)

 

Es una luz ya difusa

Que va desapareciendo,

Que se esfuma... y ya no está.

 

Latidos acelerados

Dejan horizontes viejos

Y le salen al encuentro

A vivencias ya cercanas;

Ya cercanas pero extrañas,

Misteriosas...

 

Miedo de las caras nuevas,

Temblor de esas manos frías,

Miedo de distintas cosas...

 

Añoranza del hasta-ahora,

De lo que fué nuestra vida,

Y ser parido otra vez

Como arrojado a los días,

Ya sin protección materna,

Sin dulces cantos de cuna,

Sin sonrisa de nodriza...

 

Solo bajo este sol,

Deambulando sendas nuevas,

Recordando calles viejas,

Respirando muy de prisa

Un aire extranjero y cruel.

 

Veleidades de fortuna

En la tierra a que llegamos.

Desconfianza hasta del viento,

De la lluvia, del calor...

Desconfianza de sí mismo:

Temor aplastante y gris.

 

Y corren las manecillas

De la máquina del tiempo,

Y asoma al fin un sol nuevo

Que al tiempo ya se hace viejo,

Y volverlo a abandonar

Cuando ya lo conocemos

Y vivirlo nos permite.

Y otra vez aquel partir,

Y el ciclo que se repite...

 

INTROSPECCIÓN (Bs.As. 18.02.72)

 

En este cuerpo animado,

Alma encarnada y pasión

De rojo,

Onomatopeya vital

De otros que le antecedieron,

Sólo veo carne nula

Que se pudre con el tiempo;

Que arrastra todo mi ser

Por el fango del olvido.

 

Se borrarán horas largas

Con el tiempo, que no existe,

Que un “ahora” eterno, inmóvil,

Como el Ser.

 

Un puñado de nervios y sangre

Que acumula experiencias,

Que alimenta angustias,

O finge dichas y lame hiel;

Hiel amarga de existencia,

De duras inexperiencias,

De inmadurez progresiva

En un siempre inmutable y cruel.

 

Con un tendal de vivencias

Putrefactas e inmorales

Ante los ojos mortales

De otra carne como yo,

Un cúmulo de fracciones

De amor y libertinaje,

De invencible ignorancia,

De negro hedor e impotencia,

De veleidad de poder.

 

Son los ojos de la carne

Que sólo son temporales

Y quieren ser radicales

En necias afirmaciones

Al auscultar las tinieblas

Pardas e indescifrables

Que mienten a la razón:

Factores de destrucción.

 

Mas la existencia del hombre

Es una tendencia al Ser,

Es un negar el olvido:

“ser hombre es tender a Dios”.

Esperanza azul abierta

A este rojo actual, finito,

Limitado, impropio, impuro:

Efervescencia de soles,

Potencia de las potencias,

Micrométrica por hoy,

Aplastada por las guerras,

Pisoteada por los hombres,

Limitada por sí misma:

Negación de libertad,

Reina del libertinaje,

Descalza, tullida, manca,

Circunscripta, perseguida,

Apoteosis de pasión.

Pero hay una fuerza oculta:

Llegar a ser. ¡Liberación!

 

DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA (3)

Y ahora las dudas, los planteos sobre el yo y la sociedad.

La primera (Yo), vuelve a la duda existencial; la segunda, (La sociedad in situación), recuerdo que la escribí en pocos minutos, solamente para "joder" a mi hermano Pablo, que tenía mucho sueño y quería dormir, y entonces yo me colocaba al pié de su cama y le declamaba "la sociedad en situación" con toda la dramaticidad y el tono de voz requeridos, como para que no pudiera conciliar el sueño.

Las palabras tachadas (cagador y pajero) estaban en la primera versión; después las taché y las reemplacé por animal y viajero, pero en realidad no las borré sino que las taché, para que queden las dos. Ambas tienen sentido, y debe leerse alternadamente una u otra. :-))

Recuerdo que Pablo "puteaba" en la cama: ¡dejame dormir!!! mientras yo iba agregando estrofas y volviendo a leer todo desde el comienzo... lo torturé durante más de una hora (lo cual, cuando se tiene sueño, resulta una eternidad).

Me acuerdo como si fuera hoy. Era una noche de verano, y yo había estado leyendo "Donde la ciudad cambia de nombre" de (creo) Francisco Candel.

La cita bíblica final ("el que leyere entienda") la agregué después de algunos meses... (y sigo sin entender).

 

 

YO

 

Escribo y no sé si soy

Escribiente o escritor.

Hago versos y no sé

Si soy poeta o solamente

Simple versificador.

Estoy y no sé

Si vivo o duro.

Quiero y no sé si amo

O “me” amo.

 

No sé qué ni cómo soy.

 

Y cuando yo me muera,

No faltará alguien que diga:

- ¡qué bueno era!

Y un enemigo:

- ¡qué infeliz!

Y una amante:

- ¡qué amoroso!

Y algún súbdito:

- ¡qué cruel!

Y un superior:

- ¡qué obediente!

Y un pobre dirá:

- ¡qué rico!

Y un rico dirá:

- ¡qué pobre!

 

Y entonces seré pobre y rico,

Seré cruel, seré amoroso,

Seré infeliz, seré bueno,

Seré... seré... seré...

 

Y ni yo ni nadie nunca

Sabrá cómo ni qué fui,

Ni qué quise, ni qué tuve.

Sólo se sabrá... que estuve.

 

LA SOCIEDAD EN SITUACIÓN

 

Me zambullo en el inverosímil plagio,

Sustancia trascendente,

Existencia del cagador animal pensante:

Yuxtaposición de átomos,

                        Queriente... ¿ente?

                                    Amante... ¿o ser?

Pajero viajero doliente en situación.

 

Zaranda psicodélica.

 

Querella en el revolucionado

Círculo de tu argolla:

Oprobio que sacia,

Que mata lo puro,

Con prurito dulce

En detrimento triste de tres prostitutas,

                                                  Putas

                                                  Putas

                                           (Y la otra).

 

Escandalizado impúber

Ante el grave bolchevique,

Rasputín occidental,

Derrotado dictador,

Con la franja roja y roja

            O quizá amarilla y roja

                        Pero sucia,

                                    Hedionda,

Supraestimada y podrida.

¡Perifrástica, qué aroma!

 

Politismo radical,

Inmanente hipérbole,

Homogéneo grito

            Del amor finito

                        Rito

                        Pito

                        Hito

                        Lito

                        Mito

                        Mito generacional

                                    Inmortalizado,

                                    Cuestionado,

                                    Discutido,

                                    Aceptado,

                                    Rechazado,

Pero al fin inmerso

En la inútil labia

De tanto caminante (puede leerse transeúnte)

Parlante

                        Mas... ¿pensante?

 

Bálsamo sencillo,

                        Empírico, mutable,

Bálsamo de gloria

Notable... ¿tal vez inmutable?...

                        ¡Falsificadores de la historia!

Hecha muerte,

                        Hecha memoria.

 

En el glúteo intrascendente,

                                   Inmanente,

Del garante del gerente,

Quorum del senado patrio,

Hay un forúnculo rojo,

                                    Cruel,

                                                Sublime,

                                                            Soberano,

E, intrínsecamente,

                                    Ubicado cabe el ano.

 

Me zambullo en el inverosímil

Final del gratuito plagio

                                    Trascendente,

                                                Radical,

                                                            Eterno...

Y luego de esto... el INFIERNO.

 

“El que leyere entienda” (Mt. 24, 16)

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