El frío, ayer decías, me tortura.
Y el frío es ahora tu existencia.
Tus huesos están hechos a medida
De esa caja en que ahora está tu vida.
La tierra que a paladas te arrojamos
Es desde hoy la puerta de tu casa.
Y en la puerta has dejado a tus hermanos
Que, llorosos los ojos, la miramos.
Y el frío es contagioso, te lo juro.
Lo siento ya en mis células finitas.
Mañana yo también, te lo aseguro,
Tendré una posesión allá en lo oscuro.
E iremos a reunirnos los dos juntos
Como antes, a bebernos unas copas.
Y entonces sí, seremos los difuntos
Los más grandes bebedores de estos mundos.
La piedra tapará nuestra existencia
Y los ingenuos mortales, ¡qué inocencia!
Creerán que estamos muertos a la vida.
...¡Y nosotros disfrutando la bebida!
Y estaremos, como ayer, en un abrazo,
Los dos ebrios, sonrientes y cantando;
Mientras, en larga procesión, en nuestra puerta,
Los vivos estarán, pobres, llorando.
LA ONTO-ENOLOGIA (o el Ser como quinto elemento)
Breve clase de filosofía por Lorenzo Strukelj
Cuando Thales de Mileto
"el ser es el agua", decía,
Anaxímedes también
Su opinión comprometía
Replicando con donaire:
"Señores, el Ser es el aire".
Para evitar discusiones,
Conflictos, cavilaciones,
Empédocles intervino
Predicando con tesón:
"los cuatro elementos son".
Y asi los cuatro elementos
(Agua, aire, tierra y fuego)
Fueron los destinatarios
Del pensamiento primario.
Pitágoras, más profundo
Y abstrayendo la cuestión,
La esencia de dicho Ser
Al número le endilgó.
Heráclito, ya nervioso
Con tanta idea distinta,
"el Ser es el cambio", dijo
Cargando en ello las tintas.
Parménides y Platón
Dieron también su opinión;
Y muchos más se agregaron
A la onto-discusión.
Viendo tantas divergencias
Sin coincidencia en un punto
Me decidí a investigar
Tan sutil y oscuro asunto.
Así, recorrí medio mundo
Preguntando aquí y allá;
Entré en todas las ciudades
En busca de la verdad.
Caminé por los desiertos
Y las estepas nevadas;
Crucé ríos, selvas, bosques,
Lagos, montañas... ¡y nada!
Luego ya de mucho tiempo
Y a pesar de tanto andar,
Seguía aun sin saber
Dónde estaba el ser del Ser.
Hasta que entré a una taberna
Que descubrí en el camino
Y allí todo se aclaró:
¡Encontré el Ser en el vino!
Desde entonces es que el vino
(Y les juro que no miento)
A Empédocles complementa,
Por ser el quinto elemento.
LA APRECIACIóN DE LA CULPA
Breve clase de derecho
Existe un mundo complejo:
mundo del bien y del mal;
sumergido en sus cuestiones
vive todo ser mortal.
Jueces que, siendo falibles,
Debéis, empero, juzgar:
os pregunto con respeto
(quien duda ha de preguntar);
mas os ruego, señorías,
pensad antes de fallar,
ya que no hay jurisprudencia
con que os podáis ayudar.
Si la culpa es mensurable
-tal cual aceptado está-
¿qué proporción de la culpa
-pensad antes de fallar-
le ha cabido a la manzana
del pecado original?